
Rancho de Ánimas Arbejales
Una tradición viva del barrio.
Historia
El Rancho de Ánimas de Arbejales-Teror, conocido también como «Los Cantadores», es una tradición ancestral de religiosidad popular dedicada a las ánimas de los difuntos. Hunde sus raíces en las cofradías de ánimas que existían en casi todas las parroquias de Canarias en los siglos XVI y XVII, y ha conservado hasta hoy su misión original: cantar coplas a los difuntos de las familias a cambio de una limosna que se entrega a las parroquias para que se digan misas por las almas.

Cuándo y dónde canta
Entre mediados de diciembre y finales de febrero, el rancho realiza una docena de salidas aproximadamente. Visita casas, sedes de asociaciones de vecinos, iglesias y ermitas de la zona. Desde hace unos cincuenta años coincide en ocasiones con el rancho de Valsequillo en San Isidro (Teror) y en Madrelagua (Valleseco).

Quiénes lo forman
El grupo reúne a unas quince personas con funciones definidas: el ranchero mayor, que lo dirige; los cabeceras, que llevan el canto principal; los respondedores, que contestan; los instrumentistas y el mochillero. En los últimos años las mujeres se han incorporado como instrumentistas y respondedoras, y también como cantadoras principales.

La música
Se cantan coplas de ocho sílabas y deshechas de doce, con distintos aires. Los instrumentos son las espadas, los tambores, los panderos metálicos, los triángulos, las castañuelas, la guitarra y el timple. La espada y el pandero son los más emblemáticos del rancho.
Bien de Interés Cultural
El 24 de febrero de 2025, el Rancho de Ánimas de Arbejales-Teror fue declarado Bien de Interés Cultural de carácter inmaterial, en las categorías de «usos sociales, rituales y actos festivos» y «formas de socialización colectiva y organizaciones».

Fuentes: Boletín Oficial de Canarias (declaración de Bien de Interés Cultural, 2025) y artículo de José Luis Yánez Rodríguez, cronista oficial de Teror (Infonorte Digital, junio de 2024).








